






En 2026, la cocina residencial premium da un paso más allá del diseño y la tecnología para convertirse en arquitectura habitable. Ya no se trata solo de integrar la cocina en el hogar, sino de definir cómo se vive, cómo se siente y cómo se expresa. El lujo se vuelve silencioso, el fuego recupera protagonismo y el producto se convierte en una pieza con carácter propio.
En DAKE, esta evolución se traduce en soluciones que combinan precisión, carácter y experiencia, pensadas para cocinas que no siguen modas, sino que construyen identidad.
Arquitectura flexible: cocinas que se transforman
La cocina de 2026 no es completamente visible ni completamente oculta: es híbrida y transformable. Aparecen espacios que se ordenan visualmente cuando no se usan y se activan cuando la experiencia culinaria lo requiere. Zonas de cocción protagonistas conviven con áreas técnicas discretas, generando equilibrio entre presencia y calma.
En este contexto, las soluciones de aspiración y ventilación integradas y arquitectónicas se vuelven clave. Sistemas de techo o integrados que respetan la volumetría del espacio permiten que la cocina dialogue con el salón sin imponer elementos visuales.
Aquí, propuestas como las soluciones de aspiración de diseño silencioso de Novy responden a una exigencia clara del 2026: aire limpio, cero ruido y máxima discreción.
El regreso del fuego: cocinar como acto consciente
Si 2025 hablaba de eficiencia, 2026 recupera el placer del fuego. La cocina vuelve a ser un lugar de ritual, de tiempo lento y de técnica visible. Crece el interés por sistemas de cocción profesionales, sólidos y duraderos, que convierten cocinar en una experiencia consciente y expresiva.
Las cocinas premium incorporan cada vez más equipamiento de inspiración gastronómica, pensado para quienes disfrutan del proceso tanto como del resultado. En este escenario, marcas como Steel, La Cornue, AGA o Josper encajan de forma natural: cocción precisa, materiales nobles y una estética atemporal que convierte el electrodoméstico en pieza central del espacio.
El fuego deja de esconderse y pasa a definir la cocina.
Lujo silencioso: cuando la calidad no necesita mostrarse
El lujo en 2026 no es ostentación, es calma. Cocinas pensadas para convivir con el día a día: sin ruidos, sin reflejos innecesarios, sin elementos que distraigan. Los acabados mate, los volúmenes puros y los materiales duraderos sustituyen al brillo y al exceso.
Este concepto de lujo silencioso se refuerza con productos que funcionan con precisión y desaparecen visualmente. Electrodomésticos robustos, fiables y pensados para durar décadas, no temporadas. El valor ya no está en lo nuevo, sino en lo que envejece bien.
Materialidad honesta y funcional
La cocina 2026 apuesta por materiales que se sienten reales: piedra, acero, hierro fundido y superficies técnicas de alta resistencia. La funcionalidad se impone a la decoración, pero sin renunciar a la estética.
En este equilibrio, soluciones de agua y zona de trabajo como las de BLANCO adquieren un nuevo papel: fregaderos amplios, resistentes, ergonómicos, pero a la vez sofisticados, integrados en cocinas que se usan de verdad. La cocina vuelve a ser taller, no solo escaparate.
Cocinas que se viven, no que se exhiben
En DAKE entendemos esta evolución como una oportunidad para poner el foco en lo esencial: equipamiento pensado para durar, funcionar bien y acompañar el uso diario. Soluciones donde la tecnología aporta confort real, el diseño no interfiere y cada decisión tiene un porqué.
Porque la cocina del futuro no se mira:
se habita.
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