El primer sistema de enfriamiento de agua fabricado por la familia Zerilli data de 1931. Un compromiso que dura hasta el día de hoy, generación tras generación, con el desarrollo de un proyecto empresarial que siempre ha priorizado la investigación y la calidad absoluta como objetivos principales.

El control de calidad absoluta es posible gracias a la producción en ciclo completo y en su totalidad dentro de la empresa: desde el diseño a la producción de las estructuras de metal y todas y cada una de las fases de ensamblaje y la prueba final de cada sistema individual. La tecnología interviene allí donde aporta ventajas concretas.

Por eso ZERICA dispone de unas instalaciones de vanguardia que permiten innumerables posibilidades de personalización de dichas estructuras. Una ventaja enorme que se traduce en la posibilidad para el cliente de solicitar un diseño «a medida» de los recubrimientos, sin necesidad de recurrir a costosas y laboriosas fases de fabricación de moldes.