DAKEGUTMANN

La importancia del avisador de filtros de GUTMANN

Publicado el

Para el buen funcionamiento de una campana extractora es indispensable que hagamos un buen mantenimiento de sus filtros. Sin embargo, en muchas ocasiones no logramos acordarnos de cuándo fue la última vez que realizamos esta limpieza, o bien no sabemos si ya es el momento de volver a llevarla a cabo. Por eso, gracias a la función de “avisador” de filtros de las campanas GUTMANN ya no tendremos que preocuparnos más por esto, ya que cuando la luz de la campana se encienda, sabremos que ha llegado el momento de realizar la limpieza de los filtros.

El avisador de filtros GUTMANN

Todas las campanas de la marca GUTMANN contienen la función avisador de filtros, la cual nos indica con una lucecita si debemos retirar los filtros y efectuar la limpieza. El encendido de la luz se produce tras 14 horas del uso de la campana extractora o bien cada 15 días si no la usamos con regularidad.

Consejos para una limpieza óptima del filtro

La forma más fácil y eficaz de limpiar los filtros de condensación anti-grasa es llenando el fregadero de agua caliente (no hirviendo) mezclada con detergente para la vajilla neutro. A continuación, hay que dejarlo actuar durante media hora y aclarar los filtros con abundante agua fría, para luego dejar que se sequen. Debemos tener en cuenta que la grasa acumulada en el filtro es una grasa líquida, por lo que se disuelve con facilidad. En caso de utilizar el lavavajillas para lavarlos, se recomienda el uso de detergentes no agresivos así como evitar temperaturas superiores a los 45 °C. Tampoco es aconsejable usar abrillantador en el lavavajillas, pues éste hace que el aluminio del filtro se ennegrezca con facilidad, por lo que es aconsejable el uso de detergente en pastilla. Además, las campanas con filtro de condensación reciben los vapores que recorren el filtro y se almacenan en estado líquido en el depósito de acero inoxidable, de esta manera se consigue eliminar la mayor parte de la humedad. El acero inoxidable del filtro es altamente resistente a la suciedad y a la oxidación, en este caso es preciso vaciarlo periódicamente en función de su uso.

Si la campana contiene un filtro de carbón activo, es requisito fundamental que lo mantengamos actualizado. Este tipo de filtro se debe substituir cada dos o tres meses, dependiendo de la intensidad y frecuencia de uso que se le haya dado.

En el caso de que la campana contenga un filtro de partículas capaz de absorber la grasa, los olores y las partículas en suspensión, hay que tener en cuenta que en cuanto quede saturado será suficiente desecharlo y substituirlo por uno nuevo. Esto nos evitará tener que limpiar el filtro cada cierto tiempo.